miércoles, 13 de enero de 2010

ARMONÍA. DE JJBOCARANDA E

ARMONÍA
POR EL NUEVO AÑO
QUE ESTE NUEVO AÑO 2010 CONVIERTA CADA DESEO EN FLOR, CADA DOLOR EN ESTRELLA, CADA LÁGRIMA EN SONRISA, CADA CORAZÓN EN DULCE MORADA PARA RECIBIR ALEGRÍAS.
(Dámaris de Bocaranda)

ANHELOS. DE JJBOCARANDA E


ANHELOS
Dámaris de Bocaranda
DESEO
COMPARTIR, A TRAVÉS DE ESTE MEDIO DE COMUNICACIÓN, MENSAJES SIMPLES, VENIDOS A MÍ, PLENOS DE PALABRAS HERMOSAS, QUE PODRÁN LLENARTE DE ALEGRÍA EN MOMENTOS DE TRISTEZA Y TE AYUDARÁN A SUPERAR CUALQUIER ESTADO DE ÁNIMO NEGATIVO.
DESEO QUE ESTOS MENSAJES LLEGUEN A TU CORAZÓN, SABIENDO QUE EXISTEN PERSONAS QUE TE TIENEN PRESENTE AUNQUE NO TE CONOZAN PERSONALMENTE.

martes, 12 de enero de 2010

REVELACIÓN. DE JJBOCARANDA E

REVELACIÓN

FARSANTES
Estemos seguros de que respecto al mundo de lo espiritual no hay menos farsantes que en cuanto al mundo material

(Dámaris de Bocaranda)

viernes, 8 de enero de 2010

AÑO 2012. DE JJBOCARANDA E

AÑO 2012
2012: NI DIOS PODRÍA SALVAR AL MUNDO
Juan José Bocaranda E
Gravísimas amenazas –según se dice- penden sobre la existencia de la humanidad: el calentamiento global; un virus biológico incontrolable; un desastre nuclear; el impacto de un meteorito; una gran ráfaga solar; una explosión de rayos gamma; los super-volcanes; etc.etc.
Obviamente, ningún ser humano está en condiciones de afirmar con seguridad absoluta, si el año 2012 marcará o no el final de la Tierra. Sin embargo, existe una realidad que nadie puede negar, y es el hecho de que jamás había cruzado la humanidad por una crisis múltiple y grave, extensa e intensa, horizontal y vertical, como la que está padeciendo en todos los niveles y sectores. No es necesario ser filósofo, ni teólogo, ni científico, para darse cuenta de cómo crecen cada día más la superficialidad, el egoísmo, la soberbia, la usura, los odios, la hipocresía, la codicia, y el ansia de vivir a expensa de los demás, en las esferas nacional e internacional. Jamás la familia y las relaciones de pareja habían estado tan descompuestas. Jamás habían reinado tantas contradicciones en las relaciones de los Estados. La crueldad, así como la división, la discriminación y el irrespeto por la vida, se acentúan cada vez más.
Por otra parte, no es necesario pertenecer a una u otra secta metafísica, para admitir que ese cúmulo negativo, obscurece y entorpece el ambiente de lo humano, impidiendo el entendimiento y cerrando paso a la buena voluntad. Y todo esto sin mencionar la opinión de los metafísicos cuando afirman que los malos pensamientos y los malos deseos que zigzaguean por todas partes, generan una alta carga de vibraciones crecientemente negativas que impiden el ascenso espiritual de la Tierra y atraen y fomentan las causas de su destrucción.
Característica fundamental de esta gravísima crisis es constituida por el círculo vicioso que sufre la humanidad: aquel ambiente obscuro, de perversa separatividad, impide que los humanos lleguen a un acuerdo que contribuya a su salvación; y la salvación parece imposible porque los seres humanos, con su inferencia o su obcecación, cierran puertas a todo entendimiento básico.
Siendo todo ello así, no parece imposible que la existencia misma de la humanidad se encuentre al borde del precipicio, y en forma irremediable.
La gran mayoría de los seres humanos, mientras permanece dedicada al vicio, o se mantiene sumergida en la indiferencia, confía en que “la infinita misericordia de Dios” impedirá el cataclismo universal.
Pero al parecer no es así: Omraam Aivahov expresa que por cuanto Dios acata la ley del libre albedrío, no puede –aunque quisiera- intervenir para salvar del cataclismo a la humanidad: ésta ha escogido el camino del mal, y debe atenerse a sus consecuencias.
Muchas otras anteriores a la presente humanidad, perecieron: no sería extraño que también ésta llegue a su fin.
“La Inteligencia cósmica, que vive en la eternidad, no se acercará a la humanidad. Ya desaparecieron tantas otras, que si ésta también desaparece por su propia culpa, no se conmoverá demasiado…Si nos empeñamos en hacer todo lo posible para ser destruidos, la Inteligencia cósmica permanecerá imperturbable, no intervendrá, nos deja libres”.

viernes, 25 de diciembre de 2009

PROYECCIONES. DE JJBOCARANDA E

PROYECCIONES
EL ABRAZO DE DIOS
Juan José Bocaranda E
Todas las religiones son válidas con tal conduzcan a Dios. Así lo hemos creído siempre. Para nosotros valen tanto la religión católica como la evangélica; la católica y la evangélica como la indú o la budista; la católica, la evangélica, la indú, o la budista, como la judía o la musulmana, y así sucesivamente. Porque lo que interesa en toda religión es la fe dirigida a un Dios infinito, lleno de bondad, y en función del cual vivimos y existimos. Lo demás, los ritos, las oraciones, los templos, son algo completamente secundario: se trata de instrumentos mediante los cuales exteriorizamos la fe, simplemente. Lo fundamental es que el individuo tome consciencia, supere sus defectos y venza sus vicios, para que mejoren también y en consecuencia la sociedad y la Humanidad. Y si la idea del Bien contribuye a ello, bienvenida sea toda creencia en Dios, toda religión, con tal se trate de una fe sincera, que considere a todos los seres humanos dignos de respeto, y con tal despierte la generosidad y la solidaridad prácticas, e incite a una fraternidad real, tangible, con hechos y de proyección universal.
El fanatismo religioso, el creer que la respectiva religión es la única verdadera y digna, y dedicarse a perseguir, humillar, maltratar y matar a quienes no la profesen, constituye un contrasentido, un absurdo, porque se trata de una actitud de discriminación, cuando lo que se requiere es la unión, la universalidad. Quienes actúan de esta manera, niegan implícitamente a Dios, justamente porque el Dios verdadero es amor, un Padre universal, que desea la unión de todos sus hijos, por lo que no puede estar de acuerdo con la discriminación, el fanatismo y las persecuciones.
Todas las religiones conducen a Dios si se fundan en la idea del Bien, entendido como valor universal pleno. Y ello es lo más importante, sin que pueda ser motivo de exclusión no portar la misma bandera, el mismo estandarte, o no rezar las mismas plegarias, ni sujetarse al mismo ceremonial, o no hablar el mismo idioma, pues lo que realmente interesa es, precisamente, la interioridad, la sinceridad, la búsqueda real de la verdad, el lenguaje íntimo de los seres humanos, que Dios es capaz de descifrar.
Si las cosas son así –deben ser así- ¿qué nos da derecho a descalificar a las religiones que no sean las nuestras? ¿En qué nos apoyamos para ser excluyentes y fanáticos? Quienes profesan determinada religión tienen consigo argumentos tan válidos como los nuestros, que justifican su qué y su por qué. Y es no sólo injusto sino también absurdo, erigirnos en jueces y condenarlos como sucedía en tiempos afortunadamente superados.
Todas las religiones son necesarias porque constituyen otras tantas “mansiones” de la casa de Dios: son diferentes recintos adecuados a la idiosincrasia de los diferentes pueblos, a los que llegó, en diferentes tiempos y lugares y a través de diferentes voceros, la esencia de un mismo mensaje: el mensaje de Dios, quien por ello las toma entre sus brazos por igual, como expresiones variadas de sí mismo, dedicadas a la prédica del Bien como parámetro fundamental.
Cada quien debe mantenerse en su religión, independientemente del comportamiento de quienes la conduzcan. Si has nacido en determinada religión, déjalo así, que por algo será…


sábado, 19 de diciembre de 2009

BANDERAS DEL SOL. DE JJBOCARANDA E

BANDERAS DEL SOL
FELICES PASCUAS Y MUY PRÓSPERO AÑO NUEVO, DESEAMOS A TODA LA HUMANIDAD, COMO UN MENSAJE DE UNIÓN, AMOR Y FE.
Dámaris de Bocaranda

domingo, 13 de diciembre de 2009

REFLEXIÓN. DE JJBOCARANDA E

REFLEXIÓN
EL VERDADERO SILENCIO
"El verdadero silencio está por encima de la palabra, por encima de la música, es un mundo de luz, un centro poderoso del que brotan todas las creaciones. Este silencio es la expresión misma de Dios. Aprenden a conectaros con él, a sumergiros en él, esforzándoos en detener vuestro pensamiento. En este silencio, una armonía extraordinaria se instala en vosotros y entonces, hasta puede que Dios os hable. Porque Dios sólo acepta hablar en el seno del silencio y de la armonía"
(O. Aivanhov, Pensamientos Cotidianos)